Revista Anestesia

𝙴𝚕 𝚍𝚘𝚕𝚘𝚛 𝚜𝚎 𝚚𝚞𝚒𝚝𝚊 𝚌𝚘𝚗 𝚕𝚎𝚝𝚛𝚊𝚜

Parti-dos

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Por Mariana Rossier

16 Julio 2020

Revista Anestesia les preseta un texto de dramaturgia por la ganadora del primer lugar del Coloquió Internacional de Teatro, Mariana Rossier.

 

“Henos aquí hace un siglo, sentados,
meditando encarnizadamente
como dar el zarpazo último que aniquile
de modo inapelable y, para siempre, al otro.”

Rosario Castellanos

 

0

Esta no es una partida común. Este no es un juego de futbol amistoso. Esta es la copa mundial, el último juego, el juego entre los contrincantes más competentes. Este no es un juego amistoso, repito. Este juego no tiene un clímax, porque todo el juego es el clímax, el punto final, el 0-0 o el 3-3. No espere acciones, los jugadores son parapléjicos, piénselas usted mismo.  No piense en las partes del juego, usted espere un ganador. Este juego durará más de una caguama y unas papas fritas, si permanecerá sentado viendo le recomiendo ir por otra o más de otra, empezó pero no ahora, y quizá termine pero…silencio. El juego empieza.

ELLA:

5 años, mi vestido de Minnie Mouse favorito y mi padre cargándome en mitad de una ola de gente gritando “uuuulero” no sabía que significaba pero la adrenalina de la suma de los gritos y la intensidad en las caras era contagiosa, emocionante. Sí que era divertido, un enorme jardín donde veía animales enormes bailando y agitando banderitas…un águila recuerdo, hubiera preferido un hermoso puma pero no, solo me tocó ver águilas y también recuerdo a un conejo de azul, ese si caía mal, no sé…era ridículo. En fin. En el estadio la gente gritando, tomando, mirando encarecidamente a unas personitas en el campo. Eran como hormiguitas llevando comida de un lado a otro. No entendía pero me la pasaba bien. Era un recuerdo bonito con mi papá, todos los recuerdos con él son en medio de un campo de futbol, pateando un balón o viendo algún partido con mucha comida. De los únicos que aún conservo porque ya casi no lo veo. Luego a los ocho años se armaban las cascaritas afuera de mi casa en el patio de la unidad donde vivía, yo veía durante horas como jugaban –no juagaba porque era la única niña y les parecía muy raro que yo jugara, nunca me invitaron y tampoco quise- a veces podía adivinar quién sería el ganador. Era adictivo entender los personajes que asumían, la fuerza que sacaban ya en los últimos minutos del juego y la adrenalina para correr y correr y patear y patear, me volví una experta de la estrategia, de las reglas del juego. Al final siempre era predecible lo que sucedería. Por ejemplo, me di cuenta que los equipos siempre se dividían en dos tipos de jugadores; de un lado los más virtuosos con el balón y presumidos, y los otros, los que no eran ni un poco virtuosos pero que jugaban porque era lo que había para jugar y porque había dos que tres que sí eran buenos y les gustaba mucho el futbol pero que no habían logrado ser del otro equipo.

Para ganar en el futbol, no necesitas suerte como en el póker, para ganar en el futbol necesitas una estrategia, fuerza, voluntad y un enorme sentido de competencia, de sangre fría para que nadie te estorbe en el camino. Esto último lo veía en las caras de Chotsy y Marcos cuando ganaban, era como si ganaran la lotería, como si sus mamás les dieran de lunch pizza, dulces y refresco, se les llenaban los ojos de alegría pero una alegría macabra. O después de cada gol, era como si ya nadie los pudiera parar “un punto a mi favor, quítense porque voy por todo”, yo los veía sentada con mi chaparrita de naranja y sentía miedo, miraban a los demás diferente, eran capaces de soltar codazos, patadas discretas, gritos enojados y hasta mentir con tal de ganar, de llegar al siguiente gol o…. a la victoria. También lo veía en mis tíos cuando jugaban en la casa de Cuernavaca de la familia. Ahí hasta apostaban dinero en una cascarita.
Eran como hombrecitos llenos de orgullo por patear un balón. Me parecía extremo, hasta que en una temporada viviendo por Santo Domingo me empecé a juntar con una banda que amaba jugar futbol, y pues me invitaban. Yo les decía: “no soy buena, pero le entro” y ahí me tenías en la cancha del lado de los que no éramos tan buenos pero que jugábamos por jugar –y que por cierto, si tenía muchas ganas de jugar porque eran ganas acumuladas por varios años-. Debo confesar que en cierto punto de esas partidas si me entraba la adrenalina por meter un gol, nunca fui la que anotara o quizá un par de veces, era la de los pies izquierdos pero de esas que corre con tanta fuerza y emoción a la vez que uno puede llegar  a pensar que en verdad lo logrará. Me gustaba la incertidumbre, la posibilidad de que en cualquier momento pudiera ganar o perder, era desesperante pero eso mantenía viva la emoción.

Y de mis 18 para arriba ya no le huía al fut, al contrario de vez en vez  si buscaba con quien echarme unos partidos aunque ya nunca en familia. Recuerdo que a los 20, una vez mi mamá me corrió de la casa y salí encabronada y a unas cuadras qué me encuentro con mis vecinos echando una cascarita y ahí me tienes jugando encabronada, concentrada en anotar gol, le veía la cara al portero y ahí estaba el rostro de mi madre gritándome. Le quería ganar aunque fuera en un juego….un gol y otro y otro, que se esfumara un poco. Esa vez fue una de las veces que si anoté un gol, me acuerdo que Julio me decía: “ya enójate más seguido”. Y la verdad ya hasta se me había olvidado el enojo. El futbol me gustaba en ese punto, me liberaba, lo veía y me entretenía, ya no. Entre que el amor llego a mi vida como un balonazo en la cara y la vida adulta se volvió más cruel…ya no.

Esto sonará raro, rarísimo, pero tiene tiempo que no dejo de pensar en la vida adulta y en el amor como un juego de fútbol. Un agobiante juego de fútbol en un empate eterno donde mis contrincantes son él, el maldito dinero, y la inestabilidad.

Ya no me gusta el fútbol ni en cascarita por la tarde,  ni con caguama, ni con mis amigos, ni en videojuego, ni platicado, ni siquiera para recordar mi infancia o a mi padre.

 

1

SALIDA A LA CANCHA, SILBATAZO INICIAL.

Momento de tensión, se escuchan los gritos del público. ELLA nerviosa, vigila la portería, lo mira fijamente. ÉL desde lejos se prepara, mira el balón, a ella y a la portería. Comienza.

ELLA parapléjica sin lograr más que hablar. ÉL después de una estrategia agobiante y en cámara leeeenta para llegar, mete gol.

 

ELLA:

Comencé por soñarte, y era la tercera vez que te veía.

Era un desastre en mi interior. Taquicardia y dopamina.  Despertar y saber que te estaba soñando, una locura más bien. Y sí, me daba vergüenza,  soñarte  a ti, tan lejano y desconocido. En el sueño soñé con tu espalda; la veía amplia, un color cálido, como si el sol la cubriera con ligeros tonos cobrizos en las orillas, lunares adornándola, dunas asomándose desde tus hombros hasta tus nalgas.

Me emocionan muchas cosas de ti.

La primera es que no me conozcas ni un poco, ni yo a ti, y es que de verdad cumples con el perfil de todo lo que siempre he buscado. Me gustas, te sueño, te desconozco, es el  kit con todas las ventajas que un amor platónico puede tener. Atracción, distancia y…sueños húmedos.

La segunda cosa que me  gusta de ti, es que tengamos que vernos cada cierto tiempo y que eso genere tensión; y pese a la emoción de volverte a ver que muchas veces me sobrepasa con desesperación y pensamientos negativos,  siempre es satisfactorio por fin volverte a ver.

También me encanta que te ves tan tranquilo, casi inmóvil y yo temblando, torpe, nerviosa, ruidosa (ríe) aún así  nunca pierdo las ganas de reconocerte nuevo cada vez. Varios tú en ti. Todos tú en ti. Luces fantástico.

Suena SSSIIIILLBBAAAATTOOOOO

 

 

2

ÁRBITRO

120 metros libres de excremento; un pasto verde y reluciente.

Cualquier perro desearía ladear su cola por ese enorme jardín, un jardín que claramente no es un jardín.  Es como una absurda broma óptica, ves un enorme jardín pero no es en el que puedas ir a pasear a tu perro a que haga sus necesidades,  ni mucho menos en el que te puedas tirar libremente y dar vueltas en tronquito, tampoco es aquel para echar un porro y mirar las aves pasar, escribir un poema y descubrir que las nubes tienen mil caras dependiendo como las mires.

Este es un enorme jardín para ladear un balón de extremo a extremo buscando siempre un ganador. Uno o ninguno. El empate es solo una estrategia para ver más sangre. Sí. Más partidos, más gente, más dinero, gritos y de nuevo en busca de un ganador. Uno o ninguno.

Ahora, si hablamos de jodidez mundial y que no sé como pagaré la renta de este mes…..se me ocurre pensar que el enorme y reluciente pasto verde del estadio azteca, por ejemplo, podría ocuparse en donaciones para tantas poblaciones vulnerables, centros culturales, comedores públicos, caguamas para todo el mundo y apoyos económicos para personas con falta de un “lo que sea” en la sala o el comedor, hacerle una enorme alfombra verde a los premios de algún festival chingón -no es tan elegante pero sería ambiental y fresco-, cortar en cuadros el pasto y llevarlos a colonias desatendidas como Tacubaya o San Cosme donde el gobierno lleva varios años prometiendo unas pobres áreas verdes, y ya con los últimos metros cúbicos que queden, llevaría a gente especializada en herbolaria para sembrar unas macoñas y por supuesto, varios árboles de frutos rojos.

 

 

3

AUTOGOL

Cada recuerdo un intento de meter gol al contrincante o una falta de mediano o alto grado.

Suena SSSIIIILLBBAAAATTOOOOO

 

ELLA:

Faltan varias estaciones y no llego. Hoy te fallé otra vez, juré verte a las 4 y no llegaré, “voy tarde” te dije. Otra vez, y sí, voy tarde a la vida también. Todo se vuelve acumulativo, progresivo, grotesco. Neandertal en pleno siglo XXI. Corro del paso del paso del otro del mío del de todos. Corro pero voy tarde. No me llevo con el reloj, menos le entiendo ¿AM o PM? Sinónimos siempre. Mi reloj mental es de estadio olímpico, de este nuestro campo perdido. Ya no recuerdo cuando empezó el juego o desde cuando empecé a llegar tan tarde cada vez. Alguna vez un maestro me dijo que llegar tarde significa no querer llegar, atrasar el encuentro, falta de interés, apatía. Voy tarde y en esta urgencia por llegar para que no te enojes una vez más, oigo el silbato, ¿desde cuándo empezó el árbitro a recordarme tantas faltas en nuestra relación? nuestro tiempo de juego se acelera y no puedo pensar en una estrategia. Corro, y al llegar sé que habré llegado tarde a todo.

Suena SSSIIIILLBBAAAATTOOOOO

 

 

4

ÁRBITRO

Trote filosófico.

Aristóteles y su escuela peripatética asumían que caminar ayudaba a pensar, hay conexiones neuronales que se activan, la creatividad encuentra su lugar y lo mejor, uno se distrae de pensamientos negativos –él, la depresión, la inestabilidad, la renta de cada mes, el smog, los feminicidios, el ocio, la cruda, él-.

Caminar en círculos es bueno, eso decían,

“ambulantes”, “itinerantes” les llamaban,

Caminar por horas o por días en el bosque, como Nietzsche por ejemplo, buscando respuestas o preguntas para escribir y escribir y escribir.

¡Si caminar ayuda a pensar y hace tantas cosas buenas, pues correr ese puto campo verde enorme reluciente y babosito seguro hace maravillas!

Los futbolistas deberían ser las mentes brillantes de la filosofía… ya me imagino a Messi o Ronaldinho hablando de la Fenomenología del espíritu o haciendo una conferencia sobre “El amo y el esclavo”.

El problema de esta hipótesis es que ellos no son las mentes brillantes de la filosofía porque son solo cuerpos atléticos adictos a seguir una bola de cuero. Sí, un desperdicio, y el segundo problema, es que yo no pueda correr por días o por horas ni en la manzana de mi colonia porque me asaltan o me violan, no tengo un cuerpo atlético porque no corro ese hermoso campo enorme verde y reluciente, y aunque yo sí tenga una mente brillante no tengo el dinero ni la fama suficiente para hacerme de libros.

 

 

5

TARJETA AMARILLA, TRIFULCA

Cada recuerdo un intento de meter gol al contrincante o una falta gravísima.

Suena SSSIIIILLBBAAAATTOOOOO

Cinco años de novios, tres meses de vivir juntos y en uno entero hemos discutido la mayor parte del tiempo. Escribo porque no creo que intentando hablar una vez más lleguemos  a una solución, escribo para decirte desde la tinta todo lo que no me atrevo a criticarte o reclamarte en persona con la rabia que merece. Me pareces mediocre de emoción y sensibilidad. No te importa que todo este mal, lo dejas así “porque no hay más que hacer”. Dices que así somos, que no hay otra manera de estar, que te deje y ya, o que te vas y ya. Pero me duele que no intentes estar de otro modo y que no me haya dado cuenta como eras antes de amarte tanto. No quiero perder, ni que tu pierdas.

Quiero que seamos felices, que encontremos una manera. Ganar los dos de alguna manera.

Las discusiones son absurdas, solo competimos por tener la razón. Es el gato, y el plato y los mensajes, pero también, las veces que no llegas a casa y los insultos que cada vez se te resbalan con mayor facilidad.

Se nos gasta el amor, cariño.

Suena SSSIIIILLBBAAAATTOOOOO

 

 

6

LOS JUGADORES

ELLA: Dices que somos los jugadores, pero yo digo que si hay dos porterías y once jugadores por cada equipo no tiene sentido que seamos tantos cuerpos, tú y yo evidentemente somos las porterías.

Somos esas cajas vacías y simbólicas para atinar algo.

ÉL: ¿Atinar? ¿Atinar como a la lotería o a la taza del baño mientras orino?

ELLA: No. Atinar afectos, cosas, actitudes…como a una mentada de madre o a una caricia. Dependiendo tu estrategia, tu jugada…atinas a algo.

ÉL: Hm, no sé…

ELLA: ¿Ser once jugadores en un cuerpo tiene sentido?

ÉL: Los jugadores son todas tus multipartes funcionales y disfuncionales, tangibles e intangibles  dentro del juego. Y se mezclan porque conforman una misma cosa al final.

ELLA: No. El punto es que son dos cosas diferentes. Dos jugadores, no uno.

A ver, olvida las cajas vacías, imagina que a esa enorme distancia en la que ahora te encuentro, alguien nos mira desde arriba…nos mira desde arriba y analiza como a un cuerpo en una sala quirúrgica, está el campo de juego, las luces desde arriba y tú en una portería en el lado más extremo del lado derecho y yo muchos metros a distancia en el lado izquierdo.

El idiota que nos mira desde arriba entiende que hay un brazo derecho y uno izquierdo, una pierna derecha y una izquierda, es más una fosa nasal derecha y una izquierda, de extremo a extremo. ¿No te parece claro que somos las porterías? Dos partes del todo, ahí, distantes, y en juego.

¿En cambio si fuéramos los once jugadores cómo nos interpretaría? Sería como ver todos los órganos ahí botados y en descomposición. No sería claro que hay dos jugadores, ¡porque vería veintidós cuerpecitos corriendo por el campo!

ÉL: Veintidós cuerpecitos divididos en dos jugadores.

ÉL deja de existir, es parte del imaginario de ELLA.

ELLA: Aggg, no…no importa la lógica de nada, pero hay algo en las porterías con lo que nos identifico. Es la distancia, el contener hasta el cansancio y la inmovilidad. De todo en el juego es lo único que nunca se mueve, que permanece y que contiene.

 

 

7

ÁRBITRO

En (un cuerpo  toma el sol)

En este (un cuerpo que tomaba el sol ve algo a lo lejos, quiere llegar)

En este campo (un cuerpo intentando levantarse para llegar)

En este campo enorme (un cuerpo arrastrándose para llegar)

En este campo enorme caben (un cuerpo arrastrándose para llegar, otro cuerpo a lado observando)

En este campo enorme caben dos (un cuerpo arrastrándose para llegar, otro cuerpo a lado tomándole de los tobillos)

En este campo enorme caben dos pero (un cuerpo arrastrándose para llegar, otro cuerpo a lado arrastrándose para llegar también y tomándole los tobillos)

En este campo enorme caben dos pero domina (un cuerpo arrastrándose para llegar, otro cuerpo a lado pataleando y jaloneando al otro para llegar antes)

En este campo enorme caben dos pero domina un (un cuerpo arrastrándose para llegar, otro cuerpo a lado encima y por delante del otro, jaloneando, pataleando, mordisqueando)

En este campo enorme caben dos pero domina un campeón. (Un cuerpo devastado y golpeado mirando a lo lejos, otro cuerpo muy por delante…)

 

 

7.1

Semántica.

Competencia:

“Ikanótis”, “ikanótis”, “ikanótis”:

un derivado de “iknoumai” que significa “llegar”.

 

Semántica.

Competencia:

ser capaz, tener la habilidad de conseguir algo.

 

Semántica.

Competencia:

una cierta destreza para lograr aquello que se pretende, ir al encuentro una cosa de otra.

 

Semántica.

Competencia:

Aspirar a algo sin importar nada.

 

Semántica.

Competencia:

Luchar  Luchar   Luchar  por algo.

 

Semántica.

Competencia:

Tú. Nadie más.

 

 

8

VIDEOARBITRAJE

Vemos el videoarbitraje.

ELLA Y ÉL, tienen sexo. ELLA es el campo de juego, puede ser incluso que siempre lo haya sido, ÉL juega.

VOZ EN OFF:

Y los teneeeeeemos en medio del ataque inesperado…. Atrapados… ¡atrapados! ….. casi sin salida, en medio en medio en medio el balón, atorado el balón, no va ni para un lado ni para el otro, ¿Qué pasa con este juego?, nos querían aburrir ya nos aburrieron…pero tiene que llegar, quién será el que llegue ésta vez….¿qué pasa? ese balón se queda ahí en medio, queremos que avance y no avanza no avanza…

ELLA: Sí, sí, sí eso, no pares.

 ÉL: ¿Te gusta eh? ¿Quieres más? Eso eso.

ELLA: Sí, muy rico, va bien…per a ver haz esto…

ÉL: A verrr… ¿así?

VOZ EN OFF: Se está recuperando, se saca al As de la manga y qué la sacude con victoria, la sacude, se recupera, va por más, va por todo….y ¡¡lo vemos ir!! …va por todo, ese trofeo es suyo…

ELLA: Uffff sí, como que ahí. No pares. Sí, sí, sí.

ÉL: ¿¡Máaaaas!?

ELLA: Espérate, te dije que no pares no que más rápido. No tan rápido. ¡¡¡Vas muy rápidooooo!!!

VOZ EN OFF: Pero, ¿qué pasa? se está deteniendo, no no no, que no se detenga, se va a perder…. ¡Y, la gran oportunidad señoooooores y señoraaaaaas!….se perdió. Ya estamos lejos de llegar….el trofeo, el trofeo…

ÉL: No pues entonces mejor tú arriba…

ELLA: ¿Enserio?, aggg…

ELLA arriba.

ELLA: A verrrr ¿así?, ¿te gusta?

ÉL: Sí, como que ahí va…

ELLA: Bueno pero ayúdame ¿no? A verrr tócame por aquí o a verrr un pellizquito por acá.

VOZ EN OFF: Ahí va, ahí va, sí, sí sí…se están recuperando, están agarrando ritmo, pero ¿quién llegará primero?,  se pone emocionante….no se lo pierda señora que aquí viene la victoria…

ÉL: ¿Así? oye pero, ¿y si te duele?

ELLA: Shhh…solo un pellizco, uno rico ¿o no puedes dar un pellizco?

ÉL: Sí, pues sí pero no sé si te vaya a doler…además estás como que lenta.

ELLA: Esto no  es un baile de psytrance, lo leeento también es rico. Mira mira…

VOZ EN OFF: Le quiere enseñar, qué le enseñe, queremos un ganador y…y…., que se saca la estrategia maestra, y sí, sí, lo está dominando, lo hace muy bien y no para, va a llegar, lo vemos que ya no puede más, va a llegaaaaar, va a llegar…

ÉL: ¡AAYYYY SÍ!

ELLA: Pero espérate, yo también quiero…

VOZ EN OFF: ¡Va a llegar, señores, sí, va a llegar, va a llegaaaaaaaar!…

ÉL: ¡AHHHHHHHHHH AHHHHH AHHH!

ELLA: Oye, no, no, espérame tantito, ya casi…

ÉL: ¡AHHHHHHH AHHHH!

VOZ EN OFF: ¡¡¡LO ANOTÓ, LE ANOTÓ Y SIN MIEDO!!! YA TENEMOS GANADOR Y LO VEMOS COMO SE DESBORDA DE FELICIDAD.

ÉL: Ahhh, que rico…ufff.

 ELLA: Te hubieras esperado tantito, solo era cosa de segundos….

ÉL: Ay, ya no seas enojona. A la otra juro que me espero.  Es que tenías razón, a quién le gusta el psytrance cuando hay danzón, mi amor.

VOZ EN OFF: CAMPEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEÓN, YA LO TENEMOS Y LA GENTE GRITA DE EMOCIÓN. FESTEJAN Y BRINCAN, YA HAY CAMPEÓN. ¡EL TROFEO, EL TROFEO!

ELLA: (a la voz en off) ¿Campeón?

EL: ¿Qué?

ELLA en off.

Desde esa noche el sexo y tú, y tu egoísmo y tu torpeza, la casa y todo lo que tuviera que ver contigo y conmigo ya era ese enorme y reluciente campo de juego, nosotros los contrincantes y mi voz el árbitro del todo.

 

 

9

ÁRBITRO

¿Qué es el juego?

Biológico. Intuitivo. Mimético.

Un gato mueve la cola, observa rígidamente a un ratón que se esconde en una esquina. El ratón pasa lentamente para ser desapercibido, el gato lo sigue con la mirada y camina lentamente para ser desapercibido de igual forma. El ratón cambia de estrategia, y ahora corre a otra esquina rápidamente, el gato mueve la cola, camina hacia el ratón, da vueltas, no deja de observarlo. El ratón huye a toda velocidad, el gato al instante salta intentando atraparlo, finalmente el ratón huye.

Entra un perro, juguetón en sonido y movimiento, provoca tiernamente al gato, el gato con la cola eriza y casi sin movimiento se desliza por el piso lejos del perro, el perro lo observa, se da tiempo de rascarse la oreja con la pata, oler alguna esquina pero no deja de ver al gato quien  también lo observa detenidamente, el perro se acerca naturalmente el gato estira su cuerpo previendo un posible ataque. Se observan, el gato agresivo el perro jugando, este salta y rompe tensión. El gato suelta arañazo, el perro mueve la cola salta y le ladra, el gato sale corriendo. 

Entra humano, perro se le acerca moviendo la cola le busca la mano con el hocico. Humano le ignora,  perro le ladra moviendo la cola, humano se detiene y finge que saca algo de su bolsillo, tarda en sacarlo como si estuviera atorado, el perro se emociona mueve la cola y salta, el humano por fin saca “nada” de su bolsillo y lo mueve de un lado a otro, el perro salta, ladra y mueve la cabeza en dirección de la mano del humano. Finalmente el humano se aburre y finge lanzar esa “nada” hacia algún lado, el perro sale corriendo. El humano ríe.

 

Maternal.

Mamá y bebote juegan tiernamente. Mamá cubriéndose los ojos.

-¿On’ ta el bebé?

Bebote se retuerce de emoción y emite onomatopeyas. Mamá se descubre los ojos y le extiende una enorme sonrisa.

-¡Aquí ta!

 

Sexual, también.

Bebote se convierte en galán con voz madura y sexy. Juegan una fantasía.

- Aquí está tu bebé, mami.

Bebote hace mueca con los labios.

¡Quiero leeeeeechiiiiiitaaa!

Mamá lleva sus manos a sus senos haciendo un gesto sensual y se lo lleva de la mano.

-Ayyyyyy, mi amor te voy a dar para toda la semana.

 

Imaginativo. Social. Creativo.

 

En la fiesta.

-A ver, ¿verdad o reto, Laurita? Ya di reto, para pedirte que me des un beso.

-Ayyy no, me da pena… mejor verdad.

-Ots, qué aburrida, Laurita. Bueno, pues…  ¿A ver si te pidiera que me dieras un beso robado osea sin que te toque reto y yo te pida que me des un beso, tú me pedirías que te diera un beso o más bien si yo te pidiera que me lo dieras, me lo darías? No robado así de robar con violencia sino, osea dado, regalado como quien dice, si me entiendes ¿no? Es más, olvídalo todo, mejor ya sé, yo te lo robo para que no te de pena.

- ¿Y…. si mejor lamemos el escusado?

 

En la pista de baile. Un tango suena.

De esquina a esquina vemos a un hombre y una mujer observándose fijamente.

Sale la mujer propone una secuencia de pasos muy segura de sí y con firmeza, ella se detiene y lo observa, él sale con una propuesta diferente retador y galante. Se detiene. Ella de nuevo acercándose más a él, nuevos pasos pero esta vez titubea, algo sale mal, a él se le sale una risa intenta evitarla con un carraspeo. Ella sigue y seductoramente se acerca más a él, sigue pero como si hubiera olvidado los pasos improvisa algo. Él desboca una carcajada. Ella rompe con el juego, y ríe. Él improvisa y llega hasta a ella con pasos graciosos. Los dos bailan y ríen.

 

Competitivo y tramposo.

Dos ancianos juegan ajedrez.

Concentrados como piedras en sus piezas. Inmovilidad y tensión corporal.

Dos tiradas o tres.

-¿Hueles?

-¿Qué dices?

-¿Qué si hueles?

-¿Oler qué?

-Ese olor…

-¿Cuál olor? Yo no huelo nada. Te va. Tira.

-Pero es que ese olor…..es …creo que huele a gas.

-(Huele volteando a la cocina) ¿A gas?

-Sí, ¿no dejarías las llaves abiertas? Siempre dejas todo abierto.

- Ahora que lo dices… Se levanta apresurado, va a la cocina.

-Más vale que revises antes de que explotemos en medio del final del juego.

Mientras habla, hace un par de movimientos en el juego.   

Toma una pieza la besa y la pone en otro sitio.

-No, no estaba nada abierto.

-Más vale.

Voltea a ver la jugada.

-Y por cierto, ¿a quién le iba?

- A mí, a mí me iba, me estabas dice y dice que tirara. ¿Qué ya no te acuerdas?

-Hm, cierto, sí, cierto.

Se desvanece imagen.

El juego es pura supervivencia.

El mejor jugador es la mejor especie. Gana el que ganó antes de saber ponerse unos calzones; domina el que nació perro y no ratón, hombre y no mujer.

O está el jugador luchón, el qué se hace jugador.

Reconoce su realidad y malabarea las reglas del juego a su favor: la técnica, el entorno, la habilidad, la velocidad, la estrategia, la maña, la observación, el conocimiento fiel de las reglas de operación, el tacto preciso, el ritmo, el instinto, la sensibilidad, la inteligencia, las palabras, siempre las palabras.

 

 

10

REVANCHA

El gran momento del juego.

Suena SSSIIIILLBBAAAATTOOOOO

Tiene como cinco minutos y la mitad de mi alma que me dejaste en metro Hidalgo.

Dijiste: “te amo”´, pero antes, que te vas a Veracruz, dices que es una chamba segura, que la pinche ciudad no te deja otra oportunidad. Monologo existencial. Contemplativa, ansiosa, hueco, vacío, preguntas. No lo puedes decir enserio, sabes que yo no me podría ir ahora de la ciudad y lo peor ni siquiera lo propusiste, ni siquiera pensaste en qué pasaría conmigo, con nosotros.

Dices que te vas a Veracruz, pero ¿y nosotros?

ELLA anota un gol.

Pateo ese balón, y lo hago con odio.

Suena SSSIIIILLBBAAAATTOOOOO

 

 

10.1

CONFRONTACIÓN

Diagonal de la muerte.

ELLA: Nos mirábamos a los ojos con odio, llamas en los ojos.

ELLA/ÉL: Me decías, te decía.

ELLA: La saliva del coraje de nuestras palabras salpican el espacio, llenan de ecos y mentiras el espacio.

Palabras cansadas de ser dichas, aún más cansadas de seguir siendo las mismas de siempre.

ÉL: Las miradas fijas, embrutecidas en nosotros y en la muerte de nosotros

ELLA/ÉL: Me decías, te regresaba y doble.

ÉL: Me iba como fingiendo, como tanteando a tu orgullo.

ELLA: Y yo me quedaba…siempre me quedaba, como si viniera algo mejor.

ELLA/ÉL: Me decías más, te repetía más.

Nos teníamos boca a boca pero nuestras palabras nos alejaban

Me herías y yo a ti, con todo el amor.

ELLA: Cuando sentíamos que ya no había nada más cruel por decir solo amenazábamos con irnos para nunca volver.

ELLA/ÉL: Para todos y para nadie.

ÉL: Daba unos pasos hacia atrás, fuera de ti, de ese círculo de muerte dentro de nuestros deseos, te veía milimétricamente, te calculaba, te sabía.

ELLA: Y yo sabía… no querías y yo tampoco.

ELLA/ÉL: ¡Pero mierda,  las palabras!

ÉL: Nos miramos en silencio, no nos quedan ideas para destruirnos más, se nos acababa el ingenio para rompernos más.

ELLA/ÉL: Silencio.

ELLA: Me di la vuelta y caminé, segura de nada pero caminé con firmeza, llegué lejos de ti, demasiado, los metros suficientes para dejar de oler nuestro miedo,  demasiado lejos, y tú ahí parado con tu peor cara, me miras con lágrimas en los ojos pero rápidamente comienzo a ver llamas de nuevo,  dices: “te odio”.

ÉL ANOTA GOL.

ÉL: Grito te odio aunque quiera estar a tu lado más que nunca.

ELLA: Sólo escucho un enorme “te odio”.

Suena SSSIIIILLBBAAAATTOOOOO

Suena SSSIIIILLBBAAAATTOOOOO

Suena SSSIIIILLBBAAAATTOOOOO

 

 

11

tiempo extra

¿En qué momento esto empezó a ser un juego?

¿Le quieres ganar? Él no quiere perder.

¿Hay manera de terminar el juego sin ver un perdedor?

¿En qué momento se volvieron jugadores?

¿En qué momento se volvieron contrincantes?

¿Por qué el amor es  fanatismo?

¿Por qué el amor es fanatismo?

¿Por qué el amor es  fanatismo?

 

 

12

INHABILITADA POR LESIÓN

ELLA: Hay algo que no me gusta del futbol y del amor: FA-NA-TIS-MO.

Google lo describe como apasionamiento exagerado, yo no tengo una definición precisa pero sí creo que es como una estúpida ceguera.

ÉL hace un par de movimientos con el balón, la seduce como hipnotizándola. ELLA lo sigue, hace lo que él quiere.

ELLA: No importa. Está bien. Entiendo. No te preocupes, después será. Sí, te perdono. Ni siquiera es relevante. Está bien. Equis. Como sea. Ya no importa. Sí, sí, sí. Entiendo. A todos nos pasa. Te amo. Te amo. Te amo. Sé que no volverá a pasar. Qué más da solo fue una vez. Todo estará bien de ahora en adelante. Nunca más. Te amo. Te amo. Está bien. Ya no digas nada. Solo que no vuelva  a pasar. Me duele pero ya no importa. Que no se repita y ya. Todo estará bien.

Todo está bien.

Ya pasó. Ya pasó.

Entiendo. Te perdono.

Solo fue una llamada.

Solo fue una noche.

Solo fue un mensaje.

Solo lo dijiste sin sentirlo.

Solo lo hiciste sin pensarlo.

Solo fue una pelea.

Solo fue una palabra.

Solo fue un beso.

Solo fue un acostón, sé que nosotros somos más que eso.

Sólo fue un día.

Solo fue un mes.

Sólo fue en ese año.

No lo harías en otro momento.

Fue mi culpa también.

Si yo no hubiera reaccionado.

Si yo no hubiera dicho.

Si yo no hubiera visto.

Si yo no hubiera estado.

Estabas borracho.

Estabas cansado.

Estabas enojado.

Estabas sensible.

Estabas distraído.

No pasa nada.

No te preocupes.

Yo entiendo.

Yo aguanto.

Yo te perdono.

Te amo.

Estaremos bien.

Lo superaremos.

No pasa nada.

No pasó nada.

Te amo.

Suena SSSIIIILLBBAAAATTOOOOO

 

 

13

ÁRBITRO

Dejar de poseer.

Muerte o algo parecido.

Perder es una palabra de muchos kilos, para la mayoría es un peso que se carga con todo el ser; desde el cuello, la espalda como un costal de papas hasta lo más ínfimo: el orgullo o la vanidad por ejemplo.

¿Cuánto ha perdido el universo? Seguro reduciríamos esa respuesta a una frase “malditos humanos”. El universo ha perdido todo por nuestra ambición y vanidad. Las rocas tenían sus vidas con los ríos y las especies, ahora tienen casas rodantes encima con arquitectos hippies, minimalistas y marihuanos.  El espacio tenía una deliciosa existencia en vacío, ahora el espacio solo es un concepto estúpido para referirse a los metros cúbicos por cobrar, por rentar o vender. Una caja fuerte con eterno refill. El terreno mundial para atascar de mierda: edificios minimalistas multimillonarios que nadie necesita, escusados que te limpian el ano después de cagar, ¡tecnología para limpiar el ano!, cafeteras bluetooth ¡Qué maravilla, pero tendré que conseguir un robot para que ponga el café en la cafetera, ponga el agua, lo sirva en la taza y me traiga el café a la cama!, Impresora de pan tostado, ¿podré imprimir el manifiesto de Marx en una caja de pan entera?, el sartén inteligente, la puerta inteligente, el lavabo inteligente, la nevera inteligente, el reloj inteligente, todo tiene que ser inteligente hoy día. Pero cuando olvido una multiplicación de más de tres números u olvido como llegar  a un sitio al que he ido más de dos veces con GPS, me doy cuenta que todo es inteligente menos la raza humana.

 

¿Hay alguna pérdida que no tenga que ver con capitalizar, colonizar, apropiarse, dominar, comprar, explotar, abarcar?

 

La máquina es infalible. ¿El humano qué es?

No es que tengan algo de malo las máquinas ni la tecnología pero qué estúpida manera de maniobrarlas.

No es que el humano tenga algo de malo pero qué estúpida manera de representarlo.

 

El tiempo ha perdido ritmo, somos la fase de las billones de fases en la vida,  y de todas ellas somos la que se nombra: LENTITUD, empezando por las conferencias presidenciales en la CDMX, Nigeria soportando días sin alimento alguno o tomando caña para matar el hambre, Palestina, Kuwait, Líbano sin agua la mayor parte del año, o Bangladesh llevándose entre las piernas muertes y muertes por problemas respiratorios a causa de la contaminación tan brutal que viven. Eso sin detallar en muertes por feminicidios, guerras, calentamiento global, destrucción de ecosistemas, polución, virus desatados y por venir.

 

Mi ano respira fresco.

Mi ano sonríe, fruncido pero sonríe.

Mi ano canta pedos.

Mi ano es blanco.

Mi ano está limpio, impecable.

 

Apuesto que no se lo habían preguntado antes de si tendrán cerveza fría en el refri. Bueno… ¿Cuánto ha perdido el mundo; en cuerpos, en mentes, en números, en infraestructura, en cultura, en sustentabilidad, en desarrollo social, en salud, en recursos naturales, en patrimonio, en movilidad, en territorio?  ¿Cuánto? Quizá esta pregunta también habría que dejársela a las máquinas.

 

Hay que cuantificar para ver la pérdida pero también valdría la pena cualificar.

Y hablando de lo bueno y lo malo, lo importante y lo irrelevante…. ahora sí, hablemos de lo importante, de las pérdidas que en verdad nos reúnen:

 

1961, 8-0 Inglaterra – México, devastador.

2016, 7-0 Chile –México, patético.

1928, 7-1, España – México, ridículo.

1978, 6-0, Alemania-México. Copa del mundo, deprimente.

7930,6-3, Argentina-México. Copa del mundo, vergonzoso.

1984, 5-0, Italia-México, mediocre.

1971, 5-0, Alemania-México, despreciable.

1966, 5-0, Italia-México, incompetente.

1954, 5-0, Brasil-México, débil.

1994, 5-1, suiza-México, repulsivo.

 

 

13.1

PENALTI…GOL

Café 9 am. No puedo negar que te fuiste y algo se apagó. Ya fui al cine, ya bebí cada noche, ya fume un porro y me mal viaje horrible, ya me harté de cada desayuno, comida y cena, ya odie al mundo por no entender, ya extrañé tu cama, ya he intentado destruirme moralmente. Lo hice bien, a cada instante cumplí. ¿No sé que me falte? Siempre se puede destruirse un poco más. Me planché el cabello, lo enchiné, me lo pinté, todo igual. Dejé de bañarme, de usar desodorante, rasurarme, de comer 3 veces al día, dejé de creer que vendría un día mejor, también dejé de llorar. Fui al cine, trabajé como ñoña como nunca, tuve nuevas amistades, jugué de nuevo, corrí, grite y pateé el balón.

Suena SIIIILLLLBBBAAATTTTOOOOO

 

 

14

EL FINAL DEL JUEGO

Ya no habrá juego, ni árbitro, ni faltas.

El estadio vacío es como el antes de Cristo: pulcro.

Silencio como la muerte.

Al final todo acaba, el cerrojo gira, se apaga la lámpara, se recorren las cortinas, deja de sonar la música, el público se va, los órganos se pudren, los huesos se hacen polvo, las palabras se olvidan, los apuntes acaban con residuos de café o salsa de comida,  los libros se hacen viejos, el amor se cansa, las obsesiones cambian de idea o de sujeto.

Nadie pensará ni un minuto en estos corazones, en estos cuerpos destruidos, arruinados, abandonados, lastimados, quebrados y enamorados.

 

 

15

SILBATAZO FINAL

ELLA:

¿Bueno, papá?... hola, ¿cómo has estado?... a mí también me da gusto escucharte….estaba pensando que deberíamos vernos… he estado pensando mucho en un recuerdo… (Ríe)… no te preocupes, yo voy….bueno, sí papá, está bien cuídate y nos vemos, ¿vale?…adiós pa… oye oye… (Pausa) ¿Te gustaría si jugamos una cascarita?

Sonríe.

Oscuro.

Mariana Hernández Rossier (1994)

Egresada de la carrera de Literatura Dramática y Teatro en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ganadora del concurso Internacional del Coloquio Teatro y Fut bol 2020. Realizó diplomado de Música, saxofón para orquesta sinfónica en la Escuela de Iniciación Artística #1 de Bellas Artes. También, diplomado de Formación de proyectos de impacto social impartido por Foro Shakespeare, El 77 Centro Cultural Autogestivo, Compañía de Teatro Penitenciario, y otorgado por Secretaría de Gobernación, Secretaría de Desarrollo social y Procuraduría General de la República.

Actuó el monólogo Desesperadamente tuya de Tristana Landeros, para presentarlo en el Centro Cultural del Bosque en el palomazo de la FELIT. (2013) Participó para el cortometraje Michelle de Pablo Meléndez, éste se presentó dos veces en el Festival Independiente de Cine en Coyoacán. (2013) Protagonizó el cortometraje El Reflejo de Carlos Maldonado el cual fue expuesto en la Cineteca Nacional. (2014) Más adelante, tomó clases de bajo eléctrico con el profesor Alonso Arreola (sobrino de Juan José Arreola) (2013 - 2015) Con la Compañía Navío de Comedias, actuó  en el  montaje El gordo de Oscar Liera representando el papel de Lola para presentar en la Feria de las Culturas en Tepeyahualco, Hidalgo. (2016) Actuó y musicalizó el montaje LOVE + FIRE con la compañía Barba Azul bajo la asesoría y  dirección artística de Emilio Méndez. Se presentó en el Teatro Richard Wagner con una temporada corta y en la Capilla Gótica del Teatro Helénico para el Festival de Teatro Clásico. (2016) Hizo su servicio social en la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), donde ha colaborado con doblajes de voz y actuaciones para la distribución en radio y televisión de contenido cultural de los pueblos indígenas. (2016) Escribió en colaboración de dos compañeros el montaje “UNDER: la eclosión de un archivo en descomposición”, el cual se trabajó durante un año el Laboratorio escénico bajo la asesoría de Alberto Villarreal y David Jiménez. Las funciones fueron en el Teatro Richard Wagner de la Facultad de Filosofía y Letras. (2017)

Actualmente realiza taller de Biodrama en reclusorios y espacios para públicos  en situación de calle o población vulnerable.

Comenzó con la práctica profesional como investigadora asociada en: “Psicodrama en personas sentenciadas con trastornos psiquiátricos” con la Secretaría de Salud de la Ciudad de México en el Centro Varonil De Rehabilitación Psicosocial (CEVAREPSI) Y el proyecto de investigación en el campo social penitenciario con nombre: “Efecto del psicodrama sobre los niveles de depresión de mujeres en prisión del área de psiquiatría”  con la Secretaría de Salud de la Ciudad de México en el Centro Femenil De Readaptación Social Tepepan (CEFERESO)

Escribe dramaturgia para distintas convocatorias y trabajar como dramaturga independiente. En el mes de mayo del año 2020, su obra “Parti-dos” fue seleccionada en el concurso: Coloquio Internacional de Teatro y Futbol; la estética del juego, como ganadora. Sumado a esto, trabaja como promotora del desarrollo cultural comunitario en la Secretaria de Cultura para la Estrategia-333 del gobierno actual de la CDMX.