Una carta para ella…

UNA CARTA PARA ELLA

Una carta para ella...

Quién eras, ya dejaste de ser.  En tu lejanía parecías inhóspita, extrovertida y salvaje. Volé  36 horas al otro lado del mundo para estar junto a ti. Suena para muchos viajar a otro planeta, que puede que lo seas. Soñaba que juntos esto sería  una aventura, nunca con  un curso intensivo. Tengo que reconocerlo, cuatro meses contigo me han brindado más de lo que esperaba. Pero no empezaré por alagarte, no todavía.

Empezaré por desenmascararte; que suena más divertido.

No estás llena  de canguros ni koalas, he visto más murciélagos, ratas y cucarachas. No te ofendas, los murciélagos ocupan uno de mis momentos favoritos del día.  Los veo migrando cada tarde maravillado.

Tú falsa fama de extremista. Es cierto que hay días que tienes mal temperamento, que pasas de frío a caliente impulsivamente, pero por regular modelas en aires templados.

Qué adictiva, sutil y seductora, tu  manera de tomar esa mezcla de granos tostados y molidos. En tus venas cambiaste la sangre por la cafeína. Difícil no flaquear en el aroma del cafeto a primera hora de la mañana.  “Latte con dos de azúcar”, mi favorito.

Te conozco de noche. Sé que duermes bien. Sin avidez ni codicia. Conozco tu sueño y tu silencio. Duermes temprano para levantarte temprano.

Incendias el día con tus fastuosos amaneceres. Todo se alegra y  se baila  con tus primeros colores.  Invitaciones secretas al sol, para que resane de armonía y nostalgia mi ser. Me quedo sentado, sintiendo  tu majestuosidad  en mi cuerpo. A veces lloro, a veces canto.

Agradezco  como me convences de cuidarme. De hacer ejercicio, de mantenerme en forma. Me presentaste  a tu mundo “orgánico”,  maravillado le estreche la mano.  La nueva moda del buen comer.

Tu opera  con su nido  hogareño de palomas blancas son estimulo de arquitectura pulcra y nítida.

Tus pies de playa infinitas, las cuales tienes más que ninguna otra ¿Cierto? Tus espacios, tu naturaleza, siempre menú abierto para quien quiera dejar de un lado la estresante rutina laboral.

Estas siempre con casa llena, invitados eso si fantásticos. Arribaron de todas partes. América, Europa, Asia. Hasta cubanos he encontrado en tu magnifica morada.

¿Celosa? No lo creo. La puerta está abierta para quien se quiera ir. Pero eso sí, difícil de rogar. Hay que persuadirte si la idea es quedarse contigo.

Te tengo una pregunta; ¿Dónde están tus aborígenes? el hombre termina acabando con el hombre ¿Cierto?

Me voy encariñando contigo no lo niego, soy hombre de sentimientos. Han sido tus arrebatos y tus ganas de provocarme las que me han endulzado.

No me has dado ni una pizca de lo que quiero, solo me has dado lo que necesito. ¡Qué astucia la tuya!

Voy resanando mis vacios. Cambiando mi adicciones. Mejorando mi dosis de supervivencia.

Al final no somos tan diferentes, nos gusta el jazz, la playa, el café, los amaneceres y la fortuna de poder conocer y convivir con gente de cualquier parte del mundo.

Sigues siendo esa puerta que estoy  esperando abrir. La llave…sigues sin decirme donde está, donde  la tienes escondida.

Seguiré buscando.

ANESTESIA LOGO 2